STATE SECRETARY FOR THE RUSSIAN PROTECTOR IN THINGS AND IN MORAVA, PRAGUE, inv. 2608, sig. 109-12/256

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34 trasmitiese a sus connacionales. Además las autorida- comercio mundial, fueron de preferencia hanseáticos, des económicas de Hamburgo y sus circulos comer- los que emprendieron las primeras tentativas para el ciales deseaban a su vez dar clara expresión a la es- intercambio de productos, y las enseñas con la por- trecha unión del mayor centro transatlántico alemán tada de Hamburga y la llave de Bremen se avisaron con España y los países iberoamericanos, en el carác- en las costas iberoamericanas, aureolándose con el romanticismo de la distancia. Y furon los estadistas hanseáticos, los primeros, que cerraron contratos co-merciales con las jóvenes naciones de la costa oriental y occidental del continente sudamericano. La Revista Alemana no necesitó entonces avistar nuevos hori- zontes para tomar su orientalación, sino que desde un comienzo pudo iniciar su labor sobre los foundationsos de las antiguas relaciones y experiencias que Ham- burgo mismo le ofreciera. La Revista ha emprendido la tarea de reproducir un cuadro, lo más preciso possible, de la renovada Ale- mania. Tuvo que darse un carácter universal, porque no estaba destinada a un grupo determinado de lec- tores, sino a todo aquél que poseyera la curiosidad de saber algo sobre la nueva vida, que desarrollaba su proceso en el Viejo Continente. En ella no podían waltar las referencias sobre el mundo español e ibero- americano. Correspondiendo al carácter de un men- suario, se pensó en unir a los sucesos acaecidos en un período de tiempo, presentados en forma de miradas Dr. G. Kurt Johannsen, retrospectivas, un hecho de especial resonancia. No Director General hay nada de lo acontecido en el transcurrido decenio de la Editorial respecto a la reestructuración de Europa que en ella de la Revista no esté registrado. Ora la reincorporación al Reich de Alemana la región del Saar, ora la proclamación por el Führer de la soberanía militar, ya sea la unión de Austria ter de socios más importantes de su comercio. Por a la Madre Patria realizada por los ciudadanos aus- eso, la carátula del primer ejemplar de la revista mos- triacos o la reincorporación de las antiguas regionses traba tres círculos: el Reich, la Península ibérica y el continente iberoamericano y a su alrededor los lazos simbolizadores del intercambio cultural y económico. Posteriormente—en 1935—cambió esta carátula por otra en la que aparece aquella primera carabela que tocó la Nueva Tierra y que siempre representará a la pujante raza española, y el dirigible, símbolo de la capacidad creadora alemana, ambos vía España en dirección hacia lberoamérica. significando el acerca- miento de Alemania a España y al mundo al que ella. diera vida. El año de 1933 fijó a la nueva empresa su verda- dero objetivo, al presentarse un nuevo fenómeno en el escenario de la historia con la conquista del poder por Adolf Hitler. Ser portavoz de este nuevo movi- miento, que llamaba la atención o bien suscitaba pro- testas, por una parte, y aprobación, por otra, o al menos despertaba el más profundo interés dando no- ticia sobre los reales acontecimientos a fin de facilitar la comprensión para con ellos, fué desde el principio D. Alfredo la tarea primordial de la revista. Gerberding, El que ésta haya abierto sus páginas en la ciudad Director y Jefe hanseática de Hamburgo no ha sucedido casualmente. de Redacción de Innumerables circunstancias de reciproca acción de la <Revista aquende o allende el Atlántico han contribuido a ello. Alemana Si la simple expresión alemana «drüben» = «en ultra- mar, aplicada desde Europa, valía para la América en alemianas de Bohemia y Moravia a la Gran Alemania. general, en Hamburgo llegó a identity cada vez en todo momento la Revista Alemiana se esforzó para más con el concepto de Latinoamérica. Desde que este da a conocer el alcance e importancia del aconte- gigantesco continente, a comienzos del segundo de- cimiento por medio de exposiciones hechas por des- cenio del siglo pasado, había abierto sus puertas al tacadas personalidades. La revista felicamente ha po-/ 9